Key Insights
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El líquido refrigerante enfría el motor y evita su sobrecalentamiento.

Tras el verano revisa el vehículo, especialmente si estuvo cerca del mar por la corrosión.

Conducir con suavidad, sin frenazos ni acelerones, ahorra carburante.

El aire acondicionado siempre aumenta el consumo de combustible.

Humo negro del escape indica mala combustión y exige revisión del vehículo.

Un vehículo que emite más humo del permitido no puede circular.

Revisa periódicamente las escobillas del limpiaparabrisas para garantizar su eficacia.

Al repostar combustible, apagar el motor es siempre obligatorio.

La varilla sirve para comprobar el nivel de aceite del motor.

Tras arrancar un motor de gasolina, inicia la marcha inmediatamente.

Al repostar es obligatorio apagar luces y sistemas eléctricos como la radio.

Vigila regularmente el nivel del líquido lavaparabrisas.

Mantén el alumbrado en buen estado: una iluminación deficiente aumenta fatiga y riesgo.

Sustituye el filtro del habitáculo, sobre todo al inicio de la primavera.

Neumáticos poco inflados aumentan el rozamiento y el consumo de combustible.

Cambia las escobillas del limpiaparabrisas cuando sus gomas estén dañadas.

Cambiar el aceite periódicamente reduce el desgaste y prolonga la vida del motor.

Revisa periódicamente el nivel del líquido lavaparabrisas para tenerlo disponible cuando lo necesites.

El estilo de conducción influye directamente en el consumo de combustible de la motocicleta.

Para ahorrar carburante, carga siempre el equipaje en el maletero, no en la baca.

El mantenimiento preventivo incluye revisar periódicamente el reglaje y funcionamiento del alumbrado.

Revisar el sistema de alumbrado forma parte del mantenimiento preventivo del vehículo.

Tras exposición prolongada al calor, inspecciona visualmente faros y pilotos por posibles deterioros.

Evitar cambios de marcha innecesarios reduce el consumo de combustible.

Circular con el vehículo muy cargado aumenta el consumo de combustible.

Neumáticos, frenos y amortiguadores requieren revisión más frecuente que el resto de componentes.

Un aceite demasiado fluido en caliente no engrasa bien las piezas del motor.

La conducción eficiente mejora la seguridad vial al coincidir con técnicas de conducción preventiva.

Ante un mayor consumo de carburante, revisa los circuitos de encendido y de alimentación.

El deber de socorro obliga a detenerse y auxiliar a víctimas si no hay ayuda presente.

Con solo heridos leves y seguridad restablecida, avisar a la autoridad solo es obligatorio si alguien lo pide.

Los accidentes de tráfico generan costes que repercuten en toda la sociedad, directa o indirectamente.

Los accidentes de tráfico también dañan el medio ambiente mediante vertidos, residuos y contaminación.

Ante una inmovilización, coloca siempre los triángulos aunque uses luces de emergencia o posición.

Los costes humanos engloban vidas perdidas, capacidad productiva y sufrimiento físico y psicológico.

Si el vehículo se detiene en un paso a nivel, lo primero es evacuar a todos los ocupantes.

Omitir el auxilio a una víctima desamparada es delito, aun sin estar implicado en el accidente.

En un incendio en túnel, aparta el vehículo a la derecha para dejar paso a los servicios de emergencia.

La rehabilitación en centros de salud forma parte de los gastos sanitarios derivados de accidentes.

Debes auxiliar a los heridos aunque no estés implicado, salvo que la ayuda ya esté organizada.

Si estás implicado en un accidente, debes detenerte y colaborar en restablecer la seguridad vial.

Ante un accidente grave: detener el vehículo sin peligro, avisar a las autoridades y auxiliar a los heridos.

En atropellos a ciclistas, las lesiones más graves y mortales se concentran en la cabeza.

El efecto submarino ocurre cuando el cuerpo se desliza por debajo del cinturón de seguridad.

Inmoviliza el vehículo accidentado cortando el contacto y accionando el freno de mano.

Todo implicado en un accidente debe detenerse a esclarecer los hechos sin crear nuevo peligro.

El latigazo cervical provoca contractura muscular, pérdida de movilidad del cuello y vértigos.

Sobre gravilla, aumenta la distancia con el vehículo de delante para evitar impactos en el parabrisas.

Con nieve, reduce la velocidad y maneja frenos y acelerador de forma suave y progresiva.

Ante lluvia torrencial, estaciona en lugar seguro y mantén las luces de posición encendidas.