Key Insights
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Conducir con síntomas de alergia respiratoria altera la capacidad y aumenta el riesgo de accidente.

Los pasajeros mayores de edad son responsables de llevar puesto su propio cinturón de seguridad.

El tiempo de reacción es el lapso entre percibir un peligro y decidir cómo actuar.

El estrés altera las capacidades necesarias para conducir con seguridad.

Usa chaleco reflectante al pisar la calzada o arcén en vías interurbanas.

Solo se permite usar el teléfono mediante sistemas de manos libres sin auriculares.

La cinta abdominal del cinturón debe apoyarse sobre los huesos de la cadera, nunca sobre el abdomen.

El factor vía se compensa adaptando la conducción a las condiciones del entorno.

El alcohol reduce el campo visual y puede provocar visión en túnel.

El estrés vuelve la conducción más temeraria y agresiva.

Conductores noveles (menos de 2 años) tienen un límite de 0,15 mg/l de alcohol en aire espirado.

Mantener bien ventilado el habitáculo ayuda a retrasar la aparición de la fatiga.

Al repostar combustible, hay que parar el motor y apagar las luces del vehículo.

Tras una fuerte discusión, detente en lugar seguro hasta recuperar la calma antes de seguir.

De noche, los peatones en arcén interurbano deben llevar elementos reflectantes visibles a 150 metros.

El casco solo protege eficazmente si la correa va correctamente abrochada.

Con altas temperaturas, extrema precauciones y realiza descansos para evitar fatiga y sueño.

Algunas drogas provocan ilusiones ópticas al volante, distorsionando la percepción real.

Muchos atropellos ocurren al circular marcha atrás sin ver al peatón.

Fumar al conducir causa distracciones y el humo dificulta la visión.

El efecto máximo del alcohol se alcanza entre 30 y 90 minutos tras su ingestión.

Conducir con seguridad exige que tanto el conductor como el vehículo estén en perfecto estado.

El cinturón debe ir ajustado al cuerpo, sin retorcer, ni muy apretado ni flojo.

Las drogas reducen la percepción del riesgo y empeoran la respuesta ante el peligro.

El sueño aumenta el tiempo de reacción del conductor.

El conductor es responsable de que su pasajero lleve el casco puesto.

Evita usar el claxon cerca de ciclistas, pues puede sobresaltarlos y provocar caídas.

Conductores noveles (menos de 2 años) tienen un límite de 0,15 mg/l de alcohol en aire espirado.

Solo el tiempo reduce la tasa de alcoholemia; café, té o duchas no son eficaces.

Usar el móvil al volante provoca con mayor frecuencia la salida de la vía.

El efecto submarino se debe a usar mal el cinturón, especialmente con la banda abdominal alta.

Si conduces, usa antihistamínicos no sedantes para evitar la somnolencia.

El estrés aumenta las distracciones del conductor.

Un certificado médico válido puede eximir de la obligación de usar el cinturón.

Las drogas alteran gravemente las capacidades para conducir y aumentan el riesgo de accidente.

Las embarazadas también están obligadas a usar el cinturón de seguridad.

A los mayores les cuestan más las situaciones complejas, como incorporarse a vías rápidas.

En moto, usa guantes todo el año para proteger las manos en caso de caída.

La cocaína disminuye la capacidad de concentración al volante.

Manipular la radio o el reproductor distrae y aumenta el riesgo de accidente.

Cualquier distracción al volante aumenta el tiempo de reacción ante un peligro.

Los peatones implicados en un accidente como posibles responsables deben someterse a la prueba de alcoholemia.

En viajes largos, descansa aproximadamente cada 2 horas para mantener la atención al volante.

Los repartidores pueden no llevar cinturón en trayectos urbanos cortos con sucesivas cargas y descargas.

El alcohol se elimina muy lentamente de la sangre, tardando varias horas en desaparecer.

Nunca es seguro conducir tras consumir anfetaminas u otras drogas estimulantes.

Está prohibido conducir usando cascos o auriculares conectados a dispositivos de sonido o teléfono.

El sueño también provoca accidentes diurnos, sobre todo entre las dos y las cuatro de la tarde.

De noche, en vías interurbanas, el peatón debe llevar un elemento reflectante visible a 150 metros.

Comer retrasa la absorción del alcohol, pero no elimina el riesgo de accidente.