Chapter 2 Summary
Señalización de la Vía
Comprender la señalización es fundamental para superar el examen teórico y para una conducción segura. El concepto más importante es el orden de prioridad entre señales en caso de contradicción. La jerarquía es siempre: 1º Agentes de circulación, 2º Señalización circunstancial (obras), 3º Semáforos, 4º Señales verticales y 5º Marcas viales. Las órdenes de un agente prevalecen sobre todas las demás, y un semáforo prevalece sobre una señal de STOP.
Las señales verticales se interpretan fácilmente por su forma y color. Las señales triangulares con borde rojo advierten de un peligro. Las señales circulares con borde rojo imponen una prohibición (como un límite de velocidad o la prohibición de adelantar). Las señales circulares azules indican una obligación (como seguir una dirección o usar un carril exclusivo para bicicletas). Por último, las señales cuadradas o rectangulares ofrecen información útil, como la indicación de una autopista o una velocidad aconsejada.
Es crucial diferenciar las señales de detención más comunes. La señal de STOP obliga a una detención completa y total, siempre, antes de ceder el paso. En cambio, la señal de Ceda el Paso solo obliga a detenerse si vienen otros vehículos a los que haya que cederles la prioridad. Un semáforo en amarillo fijo equivale a uno rojo: obliga a detenerse si se puede hacer con seguridad, no a acelerar.
Las marcas viales pintadas en la calzada son el último eslabón en la jerarquía, pero igualmente importantes. Una línea continua nunca debe ser atravesada, mientras que una discontinua sí permite el cambio de carril o el adelantamiento. Presta especial atención a las marcas amarillas: una cuadrícula en una intersección prohíbe entrar si vas a quedarte bloqueándola; una línea en zig-zag prohíbe estacionar (pero no parar); y una línea continua en el bordillo prohíbe tanto parar como estacionar.