Chapter 6 Insights
Condiciones Adversas, Conducción Eficiente y Usuarios Vulnerables · 80 insights

El ciclista debe circular por el arcén transitable o, en su defecto, por la calzada.

Usuarios vulnerables son peatones, ciclistas y conductores de vehículos de dos ruedas y de movilidad personal.

Con niebla, modera siempre la velocidad aunque suponga ir por debajo del mínimo.

Al rebasar peatones fuera de poblado, deja al menos 1,50 metros de separación lateral.

Aunque esté prohibido adelantar, puedes rebasar a ciclistas invadiendo el carril contrario si es seguro.

Guarda distancia con las motos en ciudad, pues frenan bruscamente y son vulnerables al alcance.

Al adelantar a ciclistas debe dejar al menos 1,5 metros de separación lateral.

Al adelantar vehículos que salpican, extrema la precaución por la pérdida de visibilidad.

Al adelantar ciclistas, puedes rebasar la línea continua dejando al menos 1,5 metros de separación lateral.

Extrema la precaución al adelantar bicicletas con pasajero por su mayor inestabilidad.

En ascensos, los ciclistas se desvían por el esfuerzo; adelántalos con especial precaución.

Al adelantar, deje una separación lateral mínima de 1,50 metros.

Se puede adelantar a ciclistas invadiendo el sentido contrario si se hace con seguridad.

Fuera de poblado, deja al menos 1,5 metros al adelantar vehículos de tracción animal.

Para adelantar a ciclistas se puede invadir el sentido contrario si hay seguridad.

Al cruzar un carril bici señalizado, los ciclistas tienen prioridad de paso.

Avisa al ciclista con el claxon desde lejos para no asustarlo ni desestabilizarlo.

Los niños no deben abrir las puertas ni apearse hasta la inmovilización completa del vehículo.

Los trazados monótonos reducen la atención y favorecen la aparición de somnolencia.

Ante un autobús del que bajan niños, modera la velocidad y detente si es necesario.

El factor vía se compensa adaptando la conducción a las condiciones del entorno.

De noche, los peatones en arcén interurbano deben llevar elementos reflectantes visibles a 150 metros.

Evita usar el claxon cerca de ciclistas, pues puede sobresaltarlos y provocar caídas.

En vías interurbanas, los peatones atropellados suelen circular antirreglamentariamente por la calzada.

Los cascos de colores claros o brillantes aumentan la visibilidad y seguridad del motorista.

Los grupos con mayor riesgo de accidente se denominan grupos vulnerables o de riesgo.

Sin acera ni arcén practicable, el peatón puede circular por la calzada con precaución.

Los mayores como peatones suelen calcular mal la velocidad de los vehículos que se acercan.

Los peatones de 75 años o más son los que más fallecen en accidentes de tráfico.

Most fatal cyclist accidents occur on conventional (two-lane interurban) roads, not highways or cities.

Ante condiciones adversas, adapta la velocidad y detente si es necesario sin poner en riesgo la circulación.

Con niebla espesa, modera siempre la velocidad para mantener el control y la visibilidad.

Frenar bruscamente sobre nieve hace perder adherencia y provoca derrapes.

La nieve o el hielo en la calzada aumentan considerablemente la distancia de frenado.

En moto, lluvia, viento o hielo aumentan el riesgo de caída ante movimientos bruscos.

Los charcos en la calzada obligan a moderar la velocidad.

Sobre hielo, las cadenas o neumáticos de clavos mejoran la adherencia.

Con lluvia, extrema precauciones porque los neumáticos pierden adherencia.

Con viento lateral fuerte, reduce la velocidad y corrige suavemente las desviaciones.

Con lluvia, aumenta la distancia de seguridad porque la frenada se alarga.

Las cadenas se colocan siempre en las ruedas motrices.

En moto bajo lluvia intensa, modera la velocidad e incluso detente si es preciso.

Al adelantar con viento lateral fuerte, el efecto pantalla puede acercarte bruscamente al otro vehículo.

Con lluvia fuerte, reduce velocidad y aumenta la distancia de seguridad por la menor visibilidad.

Las motocicletas también sufren aquaplaning, sobre todo a velocidades elevadas.

Si las ruedas motrices patinan en barro, prepara un terreno estable junto a ellas para recuperar adherencia.

La niebla humedece la calzada, reduciendo la adherencia de los neumáticos.

La lluvia reduce la adherencia de los neumáticos al asfalto.

Sobre pavimento húmedo conduce suave, sin brusquedades, reduciendo velocidad y aumentando la distancia de seguridad.

Ante granizo, reduce velocidad sin frenar bruscamente y aumenta la distancia de seguridad.