Chapter 4 Summary

Alumbrado y Transporte de Carga y Personas

El correcto uso del sistema de alumbrado es vital para la seguridad vial, basado en el principio de “ver y ser visto”. Las luces de circulación diurna (DRL) han demostrado reducir significativamente la siniestralidad al hacer los vehículos visibles desde más de 200 metros. Si no se dispone de ellas, se recomienda usar las luces de cruce durante el día. El alumbrado es obligatorio desde el ocaso hasta el amanecer, en túneles y siempre que las condiciones de visibilidad sean deficientes.

Es crucial conocer la función de cada luz. Las luces de cruce son de uso general por la noche, mientras que las de carretera se reservan para vías interurbanas mal iluminadas, debiendo cambiarse de inmediato para no deslumbrar. En curvas, el conductor del carril interior debe ser el primero en hacerlo. Las luces antiniebla tienen un uso restringido: la delantera es una ayuda en condiciones adversas y la trasera es obligatoria solo en casos de visibilidad especialmente desfavorable, como niebla espesa.

En cuanto al transporte de personas, está terminantemente prohibido superar el número de plazas autorizadas. La seguridad infantil es prioritaria, siendo obligatorio el uso de Sistemas de Retención Infantil (SRI) homologados en los asientos traseros para niños con una altura igual o inferior a 135 cm, salvo contadas excepciones.

Para el transporte de carga, esta debe estar siempre bien sujeta y distribuida para no afectar a la estabilidad del vehículo. En los turismos, la carga nunca puede sobresalir por los laterales o por delante. Por la parte trasera, puede sobresalir un 10% de la longitud del vehículo (15% si es indivisible) y debe señalizarse siempre con el panel V-20. De noche o con baja visibilidad, se debe añadir una luz roja a esta señalización.